Hoy me escapé. Camine sola hasta el parque Ibirapuera. Es uno de los más grandes en Sau Paulo. Fue casi a punto de que anocheciera.
Mientras caminaba. Respiraba sus aromas. Un poco a smog, un poco a comida. Escuchaba sus sonidos. Algunos pajarillos, mucho portugués delicioso y nada de conductores desesperados tocando el pito de sus carros como locos. Observaba todo y sentía tanto.
Caminaba sola por un país que no conocía. Recorriendo a pie largas distancias. Disfrutando el paisaje de una de las calles más famosas de esa ciudad y sobre la que estaba nuestro hotel, Av. Ibirapuera, casualmente se llamaba igual que el parque al que me dirigía. Es una calle muy transitada como tantas y tantas que tiene esta ciudad que es una de las más grandes del mundo.
Sau Paulo tiene más de 40 millones de habitantes. Tanta gente. Tanto tráfico. Precios tan altos y tantos vagabundos. Personas con más de un empleo para poder solventar su vida. Las personas que viven aquí hacen largos recorridos que duplican o triplican los tiempos de cualquier recorrido en la Ciudad de México. De distancias ni hablemos. Tan sólo el Sur de Sau Paulo mide más que Uruguay entero. Es necesario tomar más de un transporte o caminar mucho para poder llegar algún destino y su sistema de transporte como cualquier otro tiene sus eficiencias y sus deficiencias, pero bueno, de eso hablaré luego.
Ahora me invade una sensación de soledad tan hermosa por tranquila y reparadora. Camino por esta ciudad un poco desconocida, digo "poco" porque al final es tan parecida a cualquier otra, tan llena de coches, edificios altos, gente y yo sintiéndome sola.
Esa soledad que da paz. Esa soledad que deja pensar. Una caminata que me ayudó a respirar.
Caminando y escuchando sus motos que es un medio de transporte muy recurrido para el grueso de la población que no tiene acceso a un coche. El viento que sopla bastante fuerte. El portugués que hablan todos y que juro que me encanta. Lo disfruto mucho, me parece tan sabroso, con tanto ritmo y tan cadencioso.
Escuchaba mis pasos al caminar. Mi corazón acelerar y mi respiración agitar.
Observaba a los árboles danzar. Las luces rojas de los coches combinando con los semáforos en alto. Las formas de caminar y esas nalgas grandes que veía pasar.
Tan tarde ya y el parque tan lleno. Ya era noche y estaba a reventar, es más, entre más tarde creo que llegaban más personas a ejercitarse.
Mi mayor sorpresa fue saber que estaba abierto 24 hrs. Me hizo tan feliz
–Entonces no es tan inseguro aquí- Pensé.
Mientras alegremente me adentraba a un parque lleno de personas ejercitándose en bicicleta. Chavos platicando. La familia jugando básquetball. Los amigos en el partido de futball. Parejas acostadas. Otros fumando marihuana. Unos caminaban de la mano, otros corrían con audífonos.
Seguí caminando y me encontré a unos chicos que patinaban. Patinetas padrísimas, otras rarísimas, mujeres dándole también y un maestro que les ayudaba a los que no sabían. Rodeando el parque me encontré con dos grandes lagos muy hermosos y parecidos a chapultepec.
Camine más y me encontré a un amigo argentino jugando futball.
Observaba, respiraba, oía y percibía todo lo que podía. Conocía. Re-conocía.
Una ciudad hermosa. Un lugar nuevo pero que al final tenía algo tan familiar.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
viernes, 16 de septiembre de 2011
TE PIENSO?
Sí
Te quiero?
Sí
Me gusta pensarte estando en otro país.
Descubro que sueño con que estaremos aquí.
Me detengo un momento e imagino tus besos.
Anoche me acaricie antes de dormir, recordándote.
Ya tengo muchas cosas que contarte.
He visitado lugares que quiero enseñarte.
He degustado sabores que quiero llevarte en mí.
De mi boca darte y con mis labios invitarte un poco de lo que conozco.
Un tanto de lo que exploro y más, de lo que descubro para luego mirar tus ojos y poder abrazarte con ganas de no soltarte. Así quedarnos un tiempo. Un instante. De vida y de sueño.
Un viaje.
Te quiero?
Sí
Me gusta pensarte estando en otro país.
Descubro que sueño con que estaremos aquí.
Me detengo un momento e imagino tus besos.
Anoche me acaricie antes de dormir, recordándote.
Ya tengo muchas cosas que contarte.
He visitado lugares que quiero enseñarte.
He degustado sabores que quiero llevarte en mí.
De mi boca darte y con mis labios invitarte un poco de lo que conozco.
Un tanto de lo que exploro y más, de lo que descubro para luego mirar tus ojos y poder abrazarte con ganas de no soltarte. Así quedarnos un tiempo. Un instante. De vida y de sueño.
Un viaje.
MUJERES & HOMBRES
Recuerdo que desde niña he tenido a mis mejores amigas, y los niños nos molestaban o nos hacían bromas. Eso me parecía que le daba un toque especial y sumamente divertido a nuestros juegos.
Recuerdo que desde niña me gustan los niños. Jugar con ellos. Platicar con ellos. Competir con ellos. Estar con ellos.
También recuerdo lo mucho que en mi vida he luchado porque las mujeres nos amemos. Nos apoyemos. Nos unamos y nos cuidemos. Desde que era pequeña y me besaba con ellas. Jugando. Explorando. Conociendo y reconociéndonos. Entre amigas. Entre primas, o yo misma. La exploración era divertida. Las confesiones. Los secretos y todo aquello que sólo nosotras sabíamos.
No ubico en qué momento comenzamos a competir. Nos empezamos a dividir. Nos enseñaron a rivalizar.
Hoy todo eso lo quiero cambiar. En el futuro va a cambiar.
Hoy en Brasil, trabajando con un equipo de 30 hombres y 3 mujeres…
…no se que decir.
Mi madre me enseño que si no tenía nada bueno que decir mejor no dijera nada.
Ahora prefiero quedarme callada. No quiero seguir escribiendo. Dentro tengo un sentimiento de tristeza que me inunda. Prefiero ubicar lo que siento y después continuar con todo este cuento.
Ahora en el fondo hay algo que no me sienta nada bien (quizá sea ese batido de aguacate que por fin hoy, me atreví a probar).
Recuerdo que desde niña me gustan los niños. Jugar con ellos. Platicar con ellos. Competir con ellos. Estar con ellos.
También recuerdo lo mucho que en mi vida he luchado porque las mujeres nos amemos. Nos apoyemos. Nos unamos y nos cuidemos. Desde que era pequeña y me besaba con ellas. Jugando. Explorando. Conociendo y reconociéndonos. Entre amigas. Entre primas, o yo misma. La exploración era divertida. Las confesiones. Los secretos y todo aquello que sólo nosotras sabíamos.
No ubico en qué momento comenzamos a competir. Nos empezamos a dividir. Nos enseñaron a rivalizar.
Hoy todo eso lo quiero cambiar. En el futuro va a cambiar.
Hoy en Brasil, trabajando con un equipo de 30 hombres y 3 mujeres…
…no se que decir.
Mi madre me enseño que si no tenía nada bueno que decir mejor no dijera nada.
Ahora prefiero quedarme callada. No quiero seguir escribiendo. Dentro tengo un sentimiento de tristeza que me inunda. Prefiero ubicar lo que siento y después continuar con todo este cuento.
Ahora en el fondo hay algo que no me sienta nada bien (quizá sea ese batido de aguacate que por fin hoy, me atreví a probar).
miércoles, 14 de septiembre de 2011
LEJOS DE CASA
Hoy me sentí lejos de casa. Me hizo falta una tortilla en la comida. Quería escuchar un “miau” antes de dormir y sentir a Máx ronronear cerca de mí.
Hoy se me antojó tanto uno de esos atolitos que Álvaro prepara. Una llamada de mi madre preguntando cómo había estado mi día. Mi clase de telas en el Centro Cultural Tlatelolco y mi casa, mi cama o mi lugar preferido en la sala donde me siento a estudiar.
Hoy pensé en cuanto me gustaría tomarme un té con Álvaro después de comer. Ir a YODATE y ver a mis hermanas y hermanos para entrenar. Tener tus labios cerca y poderlos besar.
No me gusta extrañar pero hoy extrañé estar allá. Tus brazos al bailar. Tu cuerpo sobre Mar.
Hoy necesitaba escuchar tu voz. Buena vibra y mucho amor. Paciencia y comprensión. Un poco de luz y sentir calor.
Hoy el día se nublo. Hizo frío y no vi al sol. El viento me despeino y mis ojos prefirieron no ver. Lloré y me recosté. Así un tiempo me olvidé, de todo aquello que añoré.
Mañana sonreiré. Y agradeceré al amanecer. Un día más para aprender, crecer y reconocer. Un nuevo país, un nuevo lugar. Un nuevo aíre que respirar.
Hoy se me antojó tanto uno de esos atolitos que Álvaro prepara. Una llamada de mi madre preguntando cómo había estado mi día. Mi clase de telas en el Centro Cultural Tlatelolco y mi casa, mi cama o mi lugar preferido en la sala donde me siento a estudiar.
Hoy pensé en cuanto me gustaría tomarme un té con Álvaro después de comer. Ir a YODATE y ver a mis hermanas y hermanos para entrenar. Tener tus labios cerca y poderlos besar.
No me gusta extrañar pero hoy extrañé estar allá. Tus brazos al bailar. Tu cuerpo sobre Mar.
Hoy necesitaba escuchar tu voz. Buena vibra y mucho amor. Paciencia y comprensión. Un poco de luz y sentir calor.
Hoy el día se nublo. Hizo frío y no vi al sol. El viento me despeino y mis ojos prefirieron no ver. Lloré y me recosté. Así un tiempo me olvidé, de todo aquello que añoré.
Mañana sonreiré. Y agradeceré al amanecer. Un día más para aprender, crecer y reconocer. Un nuevo país, un nuevo lugar. Un nuevo aíre que respirar.
lunes, 12 de septiembre de 2011
TRABAJANDO
Es el primer día de trabajo, la cita es temprano. Bajamos al desayuno que el hotel incluye en su hospedaje. Fruta para escoger, yogurt, leche, jugos, huevos, miles de pan dulce de todos sabores y colores, el cafecito obligatorio y yo incontrolable queriendo probar todo aún que ya no me entre nada y sienta que mi estomago está a punto de reventar.
La camioneta llega por nosotros, nos vamos quienes estamos listo y los que van tarde se van al teatro como pueden (eso me parece muito bem) puntualidad que tanto trabajo me cuesta pero que tanto me gusta y considero indispensable.
El equipo llegó con mucha energía. Yo veía la cara de todos los que conforman el equipo local (los brasileños). Qué cara de sorpresa tenían jajaja!!! esa cara de sorpresa con ojos y boca bien abiertos. Esa que es igualita en México como en Brasil.
Llegando y trabajando. Nos saludamos, nos presentamos y empezamos a trabajar. Las luces comenzaron a montarse, las varas bajaban, las robóticas se cambiaban de lugar, los telones se colocaban, los imprevistos se resolvían y entre brasileños y mexicanos tratábamos de entendernos.
Yo desde que llegué corría de un lado a otro, amarraba telones, construía un tren gigante, pintaba las fermas, iba y venía, llevaba y traía. Apoyaba a Galicia, le preguntaba a Manolo, Pepe me daba tareas y yo me organizaba como podía con todo el equipo que sólo hablaba portugués poruqe el traductor venía tarde. Cuando llegó, creyó que yo hablaba portugués
ja!!!
Sí es muy fácil de que se me peguen los acentos y la película que me chute en portugués durante el vuelo sirvió bastante. Pero de portugués más allá del acento y de mis bromas, sólo los “buenos días” y “muchas gracias”, una que otra grosería y uno que otro piropo.
Desde las 8 de la mañana en el Teatro hasta las 10 de la noche. Comimos ahí, cenamos ahí y terminamos cansadísimos.
Al siguiente día lo mismo. Desayuno en el hotel, la camioneta que nos lleva y nos trae. Ensayo de luces, ensayo técnico y ensayo general. Llegamos a trabajar, parándo sólo para comer y de ahí hasta las 10 de la noche o más.
El tercer día llegué 20 minutos tarde y me llamaron la atención como hace mucho tiempo que nadie lo hacia. Me sorprendió pero no pude más que reconocerlo, aceptarlo y ponerme a trabajar. Estrenamos a las 11 de la mañana. Tres funciones en un día. Con botargas en las que no se ve nada, pesan horrible y sales chorreando sudor de todo el cuerpo. Tras bambalinas el trabajo es arduo. El show es un éxito, los niños se enamoran, les encanta y se van muy felices.
El cuarto día lo mismo. También llegue tarde (diez minutos más tarde), también me llamaron la atención (todavía más fuerte que el día anterior) y también dimos tres funciones pero ahora salimos mucho más tarde porque terminando la tercer función nos quedamos hasta terminar de desmontar todo. Y cuando digo todo, es todo. Telones, utilería, piernas fermas, luces y más!!! Dos días de trabajo montando y ahora a desmontar. Salimos tardísimo y cansadísimos pero tan satisfechos!!!
Al menos yo estoy sorprendida y muy feliz. Tremendamente contenta de estar trabajando junto a hombres maravillosos, serios, comprometidos, responsables, súper trabajadores, solidarios. No paran. Nadie se queda sólo. Lo hacen rápido, resuelven todo y NADA ES IMPOSIBLE EN EL TEATRO dice nuestro Tour manager. Lo ví, lo viví y descubrí que es muy cierto.
Haciendo chistes todo el tiempo uno a otro. Cotorreándose unos a otros. Aprendiendo portugués. Intercambiando lenguaje, formas de trabajar y buena onda con el equipo brasileño. Haciendo un solo grupo. Un gran equipo. Rápido, eficiente y divertido. Lo último fue el toque que más feliz me hizo. No paran de bromear, no dejan de divertirse, están trabajando eficientemente y parece que las bromas, el albur, los chistes y todo el buen humor con el que hacen las cosas ayuda mucho. A mi me hizo tan ameno el trabajo y me ayudo a que el tiempo pasará tan rápido. He disfrutado mucho de trabaja y he aprendido tanto que hasta gusto da salir tarde, ir a cenar todos juntos y seguir compartiendo más y más.
La camioneta llega por nosotros, nos vamos quienes estamos listo y los que van tarde se van al teatro como pueden (eso me parece muito bem) puntualidad que tanto trabajo me cuesta pero que tanto me gusta y considero indispensable.
El equipo llegó con mucha energía. Yo veía la cara de todos los que conforman el equipo local (los brasileños). Qué cara de sorpresa tenían jajaja!!! esa cara de sorpresa con ojos y boca bien abiertos. Esa que es igualita en México como en Brasil.
Llegando y trabajando. Nos saludamos, nos presentamos y empezamos a trabajar. Las luces comenzaron a montarse, las varas bajaban, las robóticas se cambiaban de lugar, los telones se colocaban, los imprevistos se resolvían y entre brasileños y mexicanos tratábamos de entendernos.
Yo desde que llegué corría de un lado a otro, amarraba telones, construía un tren gigante, pintaba las fermas, iba y venía, llevaba y traía. Apoyaba a Galicia, le preguntaba a Manolo, Pepe me daba tareas y yo me organizaba como podía con todo el equipo que sólo hablaba portugués poruqe el traductor venía tarde. Cuando llegó, creyó que yo hablaba portugués
ja!!!
Sí es muy fácil de que se me peguen los acentos y la película que me chute en portugués durante el vuelo sirvió bastante. Pero de portugués más allá del acento y de mis bromas, sólo los “buenos días” y “muchas gracias”, una que otra grosería y uno que otro piropo.
Desde las 8 de la mañana en el Teatro hasta las 10 de la noche. Comimos ahí, cenamos ahí y terminamos cansadísimos.
Al siguiente día lo mismo. Desayuno en el hotel, la camioneta que nos lleva y nos trae. Ensayo de luces, ensayo técnico y ensayo general. Llegamos a trabajar, parándo sólo para comer y de ahí hasta las 10 de la noche o más.
El tercer día llegué 20 minutos tarde y me llamaron la atención como hace mucho tiempo que nadie lo hacia. Me sorprendió pero no pude más que reconocerlo, aceptarlo y ponerme a trabajar. Estrenamos a las 11 de la mañana. Tres funciones en un día. Con botargas en las que no se ve nada, pesan horrible y sales chorreando sudor de todo el cuerpo. Tras bambalinas el trabajo es arduo. El show es un éxito, los niños se enamoran, les encanta y se van muy felices.
El cuarto día lo mismo. También llegue tarde (diez minutos más tarde), también me llamaron la atención (todavía más fuerte que el día anterior) y también dimos tres funciones pero ahora salimos mucho más tarde porque terminando la tercer función nos quedamos hasta terminar de desmontar todo. Y cuando digo todo, es todo. Telones, utilería, piernas fermas, luces y más!!! Dos días de trabajo montando y ahora a desmontar. Salimos tardísimo y cansadísimos pero tan satisfechos!!!
Al menos yo estoy sorprendida y muy feliz. Tremendamente contenta de estar trabajando junto a hombres maravillosos, serios, comprometidos, responsables, súper trabajadores, solidarios. No paran. Nadie se queda sólo. Lo hacen rápido, resuelven todo y NADA ES IMPOSIBLE EN EL TEATRO dice nuestro Tour manager. Lo ví, lo viví y descubrí que es muy cierto.
Haciendo chistes todo el tiempo uno a otro. Cotorreándose unos a otros. Aprendiendo portugués. Intercambiando lenguaje, formas de trabajar y buena onda con el equipo brasileño. Haciendo un solo grupo. Un gran equipo. Rápido, eficiente y divertido. Lo último fue el toque que más feliz me hizo. No paran de bromear, no dejan de divertirse, están trabajando eficientemente y parece que las bromas, el albur, los chistes y todo el buen humor con el que hacen las cosas ayuda mucho. A mi me hizo tan ameno el trabajo y me ayudo a que el tiempo pasará tan rápido. He disfrutado mucho de trabaja y he aprendido tanto que hasta gusto da salir tarde, ir a cenar todos juntos y seguir compartiendo más y más.
jueves, 8 de septiembre de 2011
APRENDIENDO
Si abrimos bien los ojos, hay mucho que aprender de cada lugar y de cada persona.
Me encantaría que en todas las Ciudades del mundo hubiera tantos parques como en Sao Paulo. Son como muchos Chapultepec (aquí si aplica el "como" Luz???) bueno como les decía, son montones, a pocas calles de distancia entre uno y otro. Muchos, variados y concurridos.
Ciudades en las que existen muchos carros, habitan muchas personas y construyen altos edificios, debería haber más verde (en todos los sentidos de la palabra "verde")
Suplico a todos los gobiernos construyan más parques. Son tan bonitos. En un parque las personas caminan. Los árboles crecen. Los pajarillos toman agua de las fuentes y no de cualquier charco (o también). Los enamorados se besan. El pasto crece. Las familias se divierten y la ciudad se enriquece.
Brasil ocupa el tercer lugar en la economía de toda América. Primero Estados Unidos (espero que ésto cambie pronto), luego Canadá y Brasil antes que México.
En los últimos años el desempleo de todo Brasil disminuyó considerablemente. Especialmente en Sao Paulo el empleo se ha desarrollado, la economía se ha expandido y la ciudad ha mejorado.
Actualmente Sao Paulo es una de las ciudades más caras del mundo, lo cual todavía dudo de que tan bueno o malo sea eso. La clase pobre ha tenido acceso a mejores empleos y mejor pagados. Por consecuencia los consumos han crecido y no sé y no entiendo todavía por que eso ha hecho que la ciudad se desarrolle.
Espero de todo corazón que las mejoras de un país no se encuentren en el crecimiento de su consumo, sino en la autosustentabilidad, la educación y el enriquecimiento de la sociedad por igual.
Me encantaría que en todas las Ciudades del mundo hubiera tantos parques como en Sao Paulo. Son como muchos Chapultepec (aquí si aplica el "como" Luz???) bueno como les decía, son montones, a pocas calles de distancia entre uno y otro. Muchos, variados y concurridos.
Ciudades en las que existen muchos carros, habitan muchas personas y construyen altos edificios, debería haber más verde (en todos los sentidos de la palabra "verde")
Suplico a todos los gobiernos construyan más parques. Son tan bonitos. En un parque las personas caminan. Los árboles crecen. Los pajarillos toman agua de las fuentes y no de cualquier charco (o también). Los enamorados se besan. El pasto crece. Las familias se divierten y la ciudad se enriquece.
Brasil ocupa el tercer lugar en la economía de toda América. Primero Estados Unidos (espero que ésto cambie pronto), luego Canadá y Brasil antes que México.
En los últimos años el desempleo de todo Brasil disminuyó considerablemente. Especialmente en Sao Paulo el empleo se ha desarrollado, la economía se ha expandido y la ciudad ha mejorado.
Actualmente Sao Paulo es una de las ciudades más caras del mundo, lo cual todavía dudo de que tan bueno o malo sea eso. La clase pobre ha tenido acceso a mejores empleos y mejor pagados. Por consecuencia los consumos han crecido y no sé y no entiendo todavía por que eso ha hecho que la ciudad se desarrolle.
Espero de todo corazón que las mejoras de un país no se encuentren en el crecimiento de su consumo, sino en la autosustentabilidad, la educación y el enriquecimiento de la sociedad por igual.
AJENA
Me encanta estar en otro país, platicar con todos, conocer sus costumbres, probar su comida, explorar en sus espacios y compartir las diferencias y similitudes.
Me gusta sentirme parte de algo nuevo. No me siento ajena, no me siento extraña. Me siento muy cómoda y abierta a conocer, a asumir y formar parte de eso “ajeno” que para mí es más común conforme pasa el tiempo y las experiencias se suman.
En mi viaje no vivo fronteras. Conozco y aprendo lo más que puedo. Comparto y abro para enriquecernos. Pregunto mucho. Abro bien los ojos (por recomendación). Respondo claramente y camino mucho.
Descubro que amo y adoro México, Tenochtitlan. Mi ciudad natal. Con ese amor me expando por Brasil, recorro Sao Paulo y me acerco cada día más a Río de Janeiro, paso por Panamá y regresaré a México.
El bus tan parecido al metrobus, las campiriñas tan pegadoras como el tequila. Sus mujeres bellas y sus hombres fuertes. Su amabilidad y calidez. Sus sonrisas. Los parques con muchas bicicletas. Futbol y más futbol. Tan parecido y tan desconocido. Tan fascinante y maravilloso. Otro país. Una ciudad para conocer.
Me gusta sentirme parte de algo nuevo. No me siento ajena, no me siento extraña. Me siento muy cómoda y abierta a conocer, a asumir y formar parte de eso “ajeno” que para mí es más común conforme pasa el tiempo y las experiencias se suman.
En mi viaje no vivo fronteras. Conozco y aprendo lo más que puedo. Comparto y abro para enriquecernos. Pregunto mucho. Abro bien los ojos (por recomendación). Respondo claramente y camino mucho.
Descubro que amo y adoro México, Tenochtitlan. Mi ciudad natal. Con ese amor me expando por Brasil, recorro Sao Paulo y me acerco cada día más a Río de Janeiro, paso por Panamá y regresaré a México.
El bus tan parecido al metrobus, las campiriñas tan pegadoras como el tequila. Sus mujeres bellas y sus hombres fuertes. Su amabilidad y calidez. Sus sonrisas. Los parques con muchas bicicletas. Futbol y más futbol. Tan parecido y tan desconocido. Tan fascinante y maravilloso. Otro país. Una ciudad para conocer.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Qué es?
Es brasil?
Es tu cara en mí?
Son tus palabras al decir:
-Te voy a extrañar
O es un beso al partir?
Que te dejo sin más decir.
Las prisas por salir?
O mis ganas de huir?
Es tu cara en mí?
Son tus palabras al decir:
-Te voy a extrañar
O es un beso al partir?
Que te dejo sin más decir.
Las prisas por salir?
O mis ganas de huir?
ATERRIZAJE
Escuchando Survival de Bob Marley & The Wailers.
Nubes en el piso.
Panamá para recibirnos.
Respiro profundo.
Bebo un Whisky y cierro los ojos para traer tu imagen clara a mi cabeza.
El cinturón de seguridad.
La ventanilla del avión empañada por mi respiración.
Y mi amor como una nuez, se parte en dos.
Nubes en el piso.
Panamá para recibirnos.
Respiro profundo.
Bebo un Whisky y cierro los ojos para traer tu imagen clara a mi cabeza.
El cinturón de seguridad.
La ventanilla del avión empañada por mi respiración.
Y mi amor como una nuez, se parte en dos.
martes, 6 de septiembre de 2011
PUNTUALIDAD
La puntualidad me parece uno de los valores más importantes para cualquier sociedad, ya sea occidental, asiática, latinoamericana o mesoamericana. La puntualidad es puntualidad aquí y en China diría mi madre jajajaja que risa.
La verdad es que aquí en México la puntualidad es un concepto muy abstracto. Eso de la precisión es una cosa muy subjetiva para nosotros, y me incluyo porque todavía no entiendo cuál es el placer y la adicción que siento por llegar tarde.
Supongo que es un mal hábito. Eso de apagar el despertador 5 ó 6 veces antes de despertarme me parece una necedad un tanto tortuosa.
Correr por toda la casa. Del baño a la cocina, de mi cuarto a la puerta, estar a punto de salir y regresar corriendo por el pasaporte que estaba a punto de dejar olvidado en la mesa de la sala. Salir corriendo. Detenerme en la cocina para llevar agua (que nunca me puede faltar) servirla frenéticamente mientras en voz alta me pregunto:
-¿No me falta nada? ¿Ya está todo? ¿Llaves? Sí ¿Celular? Sí ¿Computadora? Sí ¿Pluma? Chingao mis lentes-
Regreso corriendo a buscarlos y cuando por fin logro dejar la casa veo el reloj y ya es tardísimo. Llamo o mando mensaje para avisar que voy tarde pero que ya estoy en camino. Cuando iba llegando me llaman preguntando dónde estaba, contesto que ya estoy estacionando el coche y que no tardo. No hay lugar “que raro” busco la puerta de acceso y un lugar para estacionarme cerca –ahg!!! Ya aquí!!!- nos estacionamomos y como loca bajo las maletas del carro. Cargada como un burro (porque eso de viajar ligera no es lo mío) pregunto por salidas internacionales –Derecho- me responden.
Corro, corro, corro y mi madre llama al teléfono:
Mamá: Dónde estás?
Yo: Corriendo en el aeropuerto y tú?
Ma: Buscándote
Yo: Ve hacia salidas internacionales en copa airlines, ahí nos vemos
Cuelgo y agitada vuelvo a preguntar
-Salidas internacionales?-
-Segundo piso sala L3-
-Gracias!!!-
Subo corriendo y Manolo ya está esperándome. Sin saludarme me pide que lo siga, ya están todos. Me formo en la cola para documentar las maletas y me grita – MAR!!! Ven, ya estamos acá (hasta delante). Con toda la pena del mundo pido permiso a toda la fila para colarme y meterme vilmente hasta delante donde estaban todos mis compañeros que ya habían registrado sus maletas y sólo faltaba yo. Mientras me atienden suena el teléfono. Mi madre.
Ma: Dónde estás?
Yo: Documentando mis maletas
Ma: No te veo
Yo: Estas en aerolínea copa sala L3?
Ma: mmm… creo que sí
Yo: Pues ahí estoy
Ma: No te veo
Yo Pues búscame o pregunta
La fila esperando a que terminará mi turno para seguir adelante, el joven que me atendía me miraba fijamente sin poder continuar con el proceso de documentación hasta que yo dejara de hablar por teléfono. Mi madre agobiándome con preguntas sobre mi ubicación y yo histérica le respondo
Yo: Ya mamá, estoy ocupada, tengo que colgar.
Me devuelven mi pasaporte, me dan mis boletos y voy a reunirme junto con todo mi grupo. Mis padres ya están ahí. Inmediatamente nos vamos para abordar. Mis padres me besan, me desean suerte. Yo me despido. Él se despide y me dice:
-Te voy a extrañar
Un fuerte abrazo y miro sus ojos para que no haga falta decir más, para ahorrar palabras que simplemente no me salen, para llevar su mirada conmigo y poder expresarle mi amor. Por que él alguna vez me dijo que más allá del sexo estaban mis ojos y así, mirándolo y sin decir nada. Le expreso mi amor.
Afuera todo lo de metal y la computadora hay que sacarla de su estuche, funda, mochila o portafolio. Entramos y recorremos un pasillo lleno de Starbuks, Cenamoon, Dunkin donuts, Seveneleven y de más franquicias que a las 6 de la mañana y sin desayunar abren el apetito. Ya más tranquilos, sentados y esperando abordar en la sala 62, más de la mitad del grupo se levanta sin decir nada y se van.
-A dónde van?- Le pregunto a Manolo.
-Seguro a desayunar- Me responde.
-mmm… que rico, ya se me antojo.
-A mí no, yo a las 6 de la mañana me voy a dejar a mi hija a la escuela, regreso y me preparo para ir a jugar. Como a eso de las 11 regreso del partido de Básquet ball y me meto a bañar. Hasta las 12 más o menos me va dando hambre y eso es todos los días, así que sí ahora como, me vomito.
-Pues yo sí tengo hambre, te encargo mi mochila voy a comprar algo.
Cuando salgo veo a todos los que se habían levantado formados y listos para abordar. Me doy cuenta que no se habían parado para desayunar, sino para abordar el avión. Me apresuro y al regresar sólo manolo y dos amigos más que fueron los que no se habían levantado seguían sentados y muy a gusto platicando. Supuse que no había prisa. Se les antojo mi café y mi sandwich. Los esperé mientras fueron a comprar algo. No habían pasado ni dos minutos cuando por el alta voz escucho:
-pasajeros con destino a Panamá, favor de abordar. Vuelo 159 por la sala 62, está es última llamada. Todos los pasajeros deben abordar en este momento o de lo contrario sus maletas serán removidas del avión.
-nooooooooooo!!!
Corro a buscarlos. El pasillo es largo y la gente es mucha. En el alta voz se escucha
-Vuelo 159 con destino a Panama es la última llamada para abordar por sala 62. Pasajeros Espinosa Trejo Mar Itzel, Ruíz Medina Manolo… blablabla
-noooooooooooo!!!
-Pasajeros del vuelo 159 el avión está a punto de despegar se solicita aborden en este momento por sala 62.
Decido regresar corriendo para avisar que ya vienen y pedir que nos esperen. Entrego mis papeles y me piden que aborde inmediatamente. Decido marcarles por teléfono y nadie responde. Todos habían abordado ya y por estar platicando ninguno escucho nada, no pusimos atención y el vuelo estaba a punto de salir.
Iba a tirar mi café para poder subir al avión cuando los ví venir. Con ese ritmo complaciente. Esa cara de placer que provoca un buen café a las 7 de la mañana y el gusto que uno vive cuando está a punto de viajar.
Éramos los últimos. Abordamos el avión y todos ya estaban en sus asientos. Cuando entramos las personas nos miraban con cara de tener esperando bastante tiempo. Mientras caminaba por el pasillo en busca de mi asiento me disculpé con los pasajeros por el retraso y me pregunté:
¿Cuál es la necesidad del ser humano por complicarse la vida. Es mucho más sencillo hacer las cosas bien. Sólo es cuestión de LLEGAR TEMPRANO, PONER ATENCIÓN, CONCENTRARSE Y SER VELOZ.
SÓLO ES COSA DE QUERER SER MEJOR.
La verdad es que aquí en México la puntualidad es un concepto muy abstracto. Eso de la precisión es una cosa muy subjetiva para nosotros, y me incluyo porque todavía no entiendo cuál es el placer y la adicción que siento por llegar tarde.
Supongo que es un mal hábito. Eso de apagar el despertador 5 ó 6 veces antes de despertarme me parece una necedad un tanto tortuosa.
Correr por toda la casa. Del baño a la cocina, de mi cuarto a la puerta, estar a punto de salir y regresar corriendo por el pasaporte que estaba a punto de dejar olvidado en la mesa de la sala. Salir corriendo. Detenerme en la cocina para llevar agua (que nunca me puede faltar) servirla frenéticamente mientras en voz alta me pregunto:
-¿No me falta nada? ¿Ya está todo? ¿Llaves? Sí ¿Celular? Sí ¿Computadora? Sí ¿Pluma? Chingao mis lentes-
Regreso corriendo a buscarlos y cuando por fin logro dejar la casa veo el reloj y ya es tardísimo. Llamo o mando mensaje para avisar que voy tarde pero que ya estoy en camino. Cuando iba llegando me llaman preguntando dónde estaba, contesto que ya estoy estacionando el coche y que no tardo. No hay lugar “que raro” busco la puerta de acceso y un lugar para estacionarme cerca –ahg!!! Ya aquí!!!- nos estacionamomos y como loca bajo las maletas del carro. Cargada como un burro (porque eso de viajar ligera no es lo mío) pregunto por salidas internacionales –Derecho- me responden.
Corro, corro, corro y mi madre llama al teléfono:
Mamá: Dónde estás?
Yo: Corriendo en el aeropuerto y tú?
Ma: Buscándote
Yo: Ve hacia salidas internacionales en copa airlines, ahí nos vemos
Cuelgo y agitada vuelvo a preguntar
-Salidas internacionales?-
-Segundo piso sala L3-
-Gracias!!!-
Subo corriendo y Manolo ya está esperándome. Sin saludarme me pide que lo siga, ya están todos. Me formo en la cola para documentar las maletas y me grita – MAR!!! Ven, ya estamos acá (hasta delante). Con toda la pena del mundo pido permiso a toda la fila para colarme y meterme vilmente hasta delante donde estaban todos mis compañeros que ya habían registrado sus maletas y sólo faltaba yo. Mientras me atienden suena el teléfono. Mi madre.
Ma: Dónde estás?
Yo: Documentando mis maletas
Ma: No te veo
Yo: Estas en aerolínea copa sala L3?
Ma: mmm… creo que sí
Yo: Pues ahí estoy
Ma: No te veo
Yo Pues búscame o pregunta
La fila esperando a que terminará mi turno para seguir adelante, el joven que me atendía me miraba fijamente sin poder continuar con el proceso de documentación hasta que yo dejara de hablar por teléfono. Mi madre agobiándome con preguntas sobre mi ubicación y yo histérica le respondo
Yo: Ya mamá, estoy ocupada, tengo que colgar.
Me devuelven mi pasaporte, me dan mis boletos y voy a reunirme junto con todo mi grupo. Mis padres ya están ahí. Inmediatamente nos vamos para abordar. Mis padres me besan, me desean suerte. Yo me despido. Él se despide y me dice:
-Te voy a extrañar
Un fuerte abrazo y miro sus ojos para que no haga falta decir más, para ahorrar palabras que simplemente no me salen, para llevar su mirada conmigo y poder expresarle mi amor. Por que él alguna vez me dijo que más allá del sexo estaban mis ojos y así, mirándolo y sin decir nada. Le expreso mi amor.
Afuera todo lo de metal y la computadora hay que sacarla de su estuche, funda, mochila o portafolio. Entramos y recorremos un pasillo lleno de Starbuks, Cenamoon, Dunkin donuts, Seveneleven y de más franquicias que a las 6 de la mañana y sin desayunar abren el apetito. Ya más tranquilos, sentados y esperando abordar en la sala 62, más de la mitad del grupo se levanta sin decir nada y se van.
-A dónde van?- Le pregunto a Manolo.
-Seguro a desayunar- Me responde.
-mmm… que rico, ya se me antojo.
-A mí no, yo a las 6 de la mañana me voy a dejar a mi hija a la escuela, regreso y me preparo para ir a jugar. Como a eso de las 11 regreso del partido de Básquet ball y me meto a bañar. Hasta las 12 más o menos me va dando hambre y eso es todos los días, así que sí ahora como, me vomito.
-Pues yo sí tengo hambre, te encargo mi mochila voy a comprar algo.
Cuando salgo veo a todos los que se habían levantado formados y listos para abordar. Me doy cuenta que no se habían parado para desayunar, sino para abordar el avión. Me apresuro y al regresar sólo manolo y dos amigos más que fueron los que no se habían levantado seguían sentados y muy a gusto platicando. Supuse que no había prisa. Se les antojo mi café y mi sandwich. Los esperé mientras fueron a comprar algo. No habían pasado ni dos minutos cuando por el alta voz escucho:
-pasajeros con destino a Panamá, favor de abordar. Vuelo 159 por la sala 62, está es última llamada. Todos los pasajeros deben abordar en este momento o de lo contrario sus maletas serán removidas del avión.
-nooooooooooo!!!
Corro a buscarlos. El pasillo es largo y la gente es mucha. En el alta voz se escucha
-Vuelo 159 con destino a Panama es la última llamada para abordar por sala 62. Pasajeros Espinosa Trejo Mar Itzel, Ruíz Medina Manolo… blablabla
-noooooooooooo!!!
-Pasajeros del vuelo 159 el avión está a punto de despegar se solicita aborden en este momento por sala 62.
Decido regresar corriendo para avisar que ya vienen y pedir que nos esperen. Entrego mis papeles y me piden que aborde inmediatamente. Decido marcarles por teléfono y nadie responde. Todos habían abordado ya y por estar platicando ninguno escucho nada, no pusimos atención y el vuelo estaba a punto de salir.
Iba a tirar mi café para poder subir al avión cuando los ví venir. Con ese ritmo complaciente. Esa cara de placer que provoca un buen café a las 7 de la mañana y el gusto que uno vive cuando está a punto de viajar.
Éramos los últimos. Abordamos el avión y todos ya estaban en sus asientos. Cuando entramos las personas nos miraban con cara de tener esperando bastante tiempo. Mientras caminaba por el pasillo en busca de mi asiento me disculpé con los pasajeros por el retraso y me pregunté:
¿Cuál es la necesidad del ser humano por complicarse la vida. Es mucho más sencillo hacer las cosas bien. Sólo es cuestión de LLEGAR TEMPRANO, PONER ATENCIÓN, CONCENTRARSE Y SER VELOZ.
SÓLO ES COSA DE QUERER SER MEJOR.
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