Hoy me escapé. Camine sola hasta el parque Ibirapuera. Es uno de los más grandes en Sau Paulo. Fue casi a punto de que anocheciera.
Mientras caminaba. Respiraba sus aromas. Un poco a smog, un poco a comida. Escuchaba sus sonidos. Algunos pajarillos, mucho portugués delicioso y nada de conductores desesperados tocando el pito de sus carros como locos. Observaba todo y sentía tanto.
Caminaba sola por un país que no conocía. Recorriendo a pie largas distancias. Disfrutando el paisaje de una de las calles más famosas de esa ciudad y sobre la que estaba nuestro hotel, Av. Ibirapuera, casualmente se llamaba igual que el parque al que me dirigía. Es una calle muy transitada como tantas y tantas que tiene esta ciudad que es una de las más grandes del mundo.
Sau Paulo tiene más de 40 millones de habitantes. Tanta gente. Tanto tráfico. Precios tan altos y tantos vagabundos. Personas con más de un empleo para poder solventar su vida. Las personas que viven aquí hacen largos recorridos que duplican o triplican los tiempos de cualquier recorrido en la Ciudad de México. De distancias ni hablemos. Tan sólo el Sur de Sau Paulo mide más que Uruguay entero. Es necesario tomar más de un transporte o caminar mucho para poder llegar algún destino y su sistema de transporte como cualquier otro tiene sus eficiencias y sus deficiencias, pero bueno, de eso hablaré luego.
Ahora me invade una sensación de soledad tan hermosa por tranquila y reparadora. Camino por esta ciudad un poco desconocida, digo "poco" porque al final es tan parecida a cualquier otra, tan llena de coches, edificios altos, gente y yo sintiéndome sola.
Esa soledad que da paz. Esa soledad que deja pensar. Una caminata que me ayudó a respirar.
Caminando y escuchando sus motos que es un medio de transporte muy recurrido para el grueso de la población que no tiene acceso a un coche. El viento que sopla bastante fuerte. El portugués que hablan todos y que juro que me encanta. Lo disfruto mucho, me parece tan sabroso, con tanto ritmo y tan cadencioso.
Escuchaba mis pasos al caminar. Mi corazón acelerar y mi respiración agitar.
Observaba a los árboles danzar. Las luces rojas de los coches combinando con los semáforos en alto. Las formas de caminar y esas nalgas grandes que veía pasar.
Tan tarde ya y el parque tan lleno. Ya era noche y estaba a reventar, es más, entre más tarde creo que llegaban más personas a ejercitarse.
Mi mayor sorpresa fue saber que estaba abierto 24 hrs. Me hizo tan feliz
–Entonces no es tan inseguro aquí- Pensé.
Mientras alegremente me adentraba a un parque lleno de personas ejercitándose en bicicleta. Chavos platicando. La familia jugando básquetball. Los amigos en el partido de futball. Parejas acostadas. Otros fumando marihuana. Unos caminaban de la mano, otros corrían con audífonos.
Seguí caminando y me encontré a unos chicos que patinaban. Patinetas padrísimas, otras rarísimas, mujeres dándole también y un maestro que les ayudaba a los que no sabían. Rodeando el parque me encontré con dos grandes lagos muy hermosos y parecidos a chapultepec.
Camine más y me encontré a un amigo argentino jugando futball.
Observaba, respiraba, oía y percibía todo lo que podía. Conocía. Re-conocía.
Una ciudad hermosa. Un lugar nuevo pero que al final tenía algo tan familiar.
He caminado por otras ciudades solo. Buscas ser parte de esa ciudad aunque sea por el instante que dura la caminata, sentir como respira y que se siente ser su ciudadano. Las diferencias que nos llaman la atención, busca verlas como algo de todos los días, sin embargo no puedes esconder la curiosidad y la sorpresa . Al final de la caminata has formado parte del paisaje de la ciudad.
ResponderEliminarTu descripción del parque me hizo recordar esas mismas sensaciones cuando me he sentado en parques de otros lugares, me encanta ver lo que hace la gente y muchas veces me gustaría hacer lo que ellos hacen.
Es necesario un tiempo a solas, detener nuestro mundo un rato para disfrutar nuestro alredor y descubrir así un poco de nosotros.
Estoy de acuerdo Erick, nada mejor como pasar un buen tiempo a solas!!! Me encanta saber como caminaste y te sentaste algún momento en un parque para observar jajajaja Es bueno escucharse :)
ResponderEliminar